Sumergirse en la historia de Griffon es…
… volver a conectar con el espíritu pionero de su fundador.

En 1950, Claudius Griffon registró la patente de su invento: la hidrodescarga.
Este sistema ingenioso abrió el camino a una nueva concepción de los inodoros, más eficiente y adaptada al mundo moderno. En una época en que el baño comenzaba apenas a imponerse como un espacio estético y confortable, Claudius Griffon sentó las bases de un objeto que se volvería icónico.


… También es recordar el arraigo de una marca en el corazón del patrimonio industrial francés
Los orígenes de Griffon en Saint-Étienne han moldeado su ADN: la innovación y el saber hacer son garantía de la calidad de sus productos.
Hoy más que nunca, Griffon defiende la fabricación francesa y participa en el ecosistema del territorio. Esta proximidad es su fortaleza: cada inodoro Griffon es fruto de una red de socios comprometidos con la excelencia.


… Es sobre todo una identidad atemporal, orientada hacia el futuro
75 años después, este legado sigue inspirando nuestras creaciones.
El modelo icónico L’Original en su nueva versión 2025 y el último nacido de la Casa Griffon Le Tube, se presentan en una antigua fábrica de Saint-Étienne.


En este escenario cargado de historia, encarnan ese fuerte vínculo entre tradición y modernidad, materiales en bruto y diseño atemporal.
En Griffon, honramos el espíritu visionario de su fundador combinando robustez, fabricación francesa y diseño único, al tiempo que respondemos a los grandes retos actuales de la eco-responsabilidad.
Nuestros inodoros de estética única también son ahorradores de agua, una hermosa manera de rendir homenaje a quien ya en 1950 se preocupaba por nuestro recurso más preciado.
Con Griffon, la transmisión de un patrimonio ha dibujado una nueva historia en el universo de los inodoros.
